
Ensalada de quinoa con palta y arándanos: frescura que cuida tu flora
Una ensalada colorida, saciante y amiga de tu digestión. Perfecta para el almuerzo o cena liviana.
Ensalada de quinoa con palta y arándanos: frescura que cuida tu flora
Hay días en los que el cuerpo te pide algo fresco, liviano, pero que realmente te llene. Esta ensalada es exactamente eso: un plato completo que combina fibra, grasas buenas, proteína vegetal y un toque dulce que la hace irresistible.
La quinoa es una aliada de tu digestión porque aporta fibra y es fácil de digerir. La palta te da cremosidad y grasas saludables que cuidan tu piel desde adentro. Y los arándanos, además de sumar color, tienen antioxidantes que tu cuerpo agradece.
Lo mejor: la preparás en 20 minutos y te dura dos días en la heladera. Perfecta para llevar al trabajo o disfrutar en casa.
Ingredientes (para 2 porciones generosas)
- 1 taza de quinoa cocida (ya fría)
- 1 palta madura, en cubos
- 1/2 taza de arándanos frescos
- 1 taza de hojas verdes mixtas (rúcula, espinaca, lo que tengas)
- 1/4 taza de nueces picadas
- 2 cucharadas de semillas de girasol o calabaza
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharadita de miel o endulzante natural (opcional)
- Sal marina y pimienta negra al gusto
- Un puñado de cilantro fresco picado (opcional pero ¡le da vida!)
Paso a paso
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Prepará la base: En un bowl grande, colocá la quinoa fría como base. Si la hiciste recién, dejala enfriar unos minutos.
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Agregá los verdes: Añadí las hojas verdes sobre la quinoa. Si querés que se mezclen más, podés picarlas un poco.
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Sumá color y textura: Incorporá la palta en cubos, los arándanos, las nueces y las semillas. Mezclá suavemente para no aplastar la palta.
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Hacé el aliño: En un vasito aparte, mezcla el jugo de limón, el aceite de oliva, la miel (si usás), sal y pimienta. Batí con un tenedor hasta que se integre.
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Vestí la ensalada: Volcá el aliño sobre la ensalada y mezclá con cuidado. Probá y ajustá sal o limón según tu gusto.
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Terminá con frescura: Espolvoreá el cilantro picado por encima antes de servir.
Consejo final de hermana mayor
Si querés que esta ensalada sea aún más amiga de tu digestión, podés agregar un par de hojas de menta fresca picada al final. La menta ayuda a calmar el abdomen y le da un toque súper refrescante.
Y si te sobra, guardala en un tupper hermético en la heladera. Aguanta perfectamente hasta dos días. Solo agregá el aliño justo antes de comer para que las hojas no se marchiten.
Esta ensalada es de esas recetas que no fallan: rica, nutritiva, y te hace sentir liviana y con energía. Perfecta para estos días en los que querés cuidarte sin complicarte.
¿La vas a probar? Contame qué tal te salió. 💚